Los tanques alemanes avanzan por la campiña francesa. La resistencia espera agazapada el momento para dar el zarpazo. Son cinco tanques y aproximadamente cincuenta soldados del Führer que, de un momento a otro, se enfrentarán a veinte disidentes franceses.
Suenan los primeros disparos y se desata la batalla. Los galos, en los primeros contactos con el enemigo, van ganando por el efecto sorpresa. Pero los blindados no perdonan y comienzan a castigar duramente a los indios. Sí, a los indios; un grupo de Siux se une a la resistencia para doblegar el ataque germano.
Los alemanes entran en total desconcierto. No es para menos, setenta pieles rojas a caballo irrumpen en plena Segunda Guerra Mundial. Pero la confusión crece cuando aparecen en escena tres cowboys, dos vikingos y un caballero errante que también presta su desinteresada colaboración a la causa aliada.
Por supuesto que, con semejante ejército, en pocos minutos el combate está resuelto. Los alemanes se rinden y son transportados por la mismísima Cleopatra hasta la pirámide de Kéops, en condición de prisioneros de guerra. Pero el viaje se ve interrumpido por una causa de fuerza mayor.
-¡Juancito, a tomar la leche!
Y Juancito, obediente como es, guardó su extraña colección de soldaditos de plástico y fue por su chocolatada.
23 de septiembre de 2011
22 de septiembre de 2011
20 cuentos solidarios - Historias de Buenos Aires
De un chico... de penas... de un taxi... No recuerdo acerca de qué iba a escribir. Bueno, empezaré, por ahí me acuerdo en el camino...
Un hombre de traje gris tomó la manija de la puerta trasera de un taxi y, antes de accionarla, una mano teñida de bordó por el frío se le anticipó.
Era un pequeño desgarbado, con dos hileras de moco cristalizado que se desparramaba desprolijamente por encima de su boca. Sus labios se estiraban simulando una sonrisa y dejaban al descubierto un par de dientes desparejos. Los ojos, sus ojos, se veían cansados, ya cansados, como reflejando un futuro incierto y descolorido.
Tendría cinco o seis años y su espalda inclinada hacia adelante parecía cargar con los fracasos de sus padres. Un pulóver semidestruído le servía como único abrigo, esa mañana de un grado bajo cero. Su pelo estaba engominado por la mugre que aún no llegaba a su alma y sus pies se congelaban contra el asfalto del siglo XXI.
El hombre de traje gris puso cincuenta centavos en la mano del pequeño, subió al taxi y se fue.
De un chico... de penas... de un taxi... ya recuerdo bien. Iba a hablar de la injusticia.
Un hombre de traje gris tomó la manija de la puerta trasera de un taxi y, antes de accionarla, una mano teñida de bordó por el frío se le anticipó.
Era un pequeño desgarbado, con dos hileras de moco cristalizado que se desparramaba desprolijamente por encima de su boca. Sus labios se estiraban simulando una sonrisa y dejaban al descubierto un par de dientes desparejos. Los ojos, sus ojos, se veían cansados, ya cansados, como reflejando un futuro incierto y descolorido.
Tendría cinco o seis años y su espalda inclinada hacia adelante parecía cargar con los fracasos de sus padres. Un pulóver semidestruído le servía como único abrigo, esa mañana de un grado bajo cero. Su pelo estaba engominado por la mugre que aún no llegaba a su alma y sus pies se congelaban contra el asfalto del siglo XXI.
El hombre de traje gris puso cincuenta centavos en la mano del pequeño, subió al taxi y se fue.
De un chico... de penas... de un taxi... ya recuerdo bien. Iba a hablar de la injusticia.
20 de septiembre de 2011
20 cuentos solidarios - Un cuento más
Un cuento diario, eso fue lo que me dijo el duende. Tengo que escribir un cuento por día, durante trescientos sesenta y cinco días para que se me cumplan tres deseos.
Ya sé. A mí también me resultó extraño, mientras caminaba esa mañana por las calles de mi barrio. Estaba llegando a una esquina, cuando escuché un chistido.
-Chsssss... Chsssssss...
Me di vuelta y no había nadie. Creí haberlo imaginado, pero justo en el momento en que iba a continuar mi camino, volví a escucharlo.
-Chssss... acá, abajo.
Miré al suelo. Era un duende, tal como los dibujan en las películas de Disney. Ropa verde, escasa estatura, zapatos tipo payaso, gorro puntiagudo y nariz filosa.
-Tengo algo que proponerte, me dijo.
-¿Qué?, le contesté de una manera tan natural que hasta el día de hoy me causa asombro.
-¿Querés que se te cumplan tres deseos?
-Sí, quién no lo querría.
-Bueno, consideralos cumplidos.
-¿Cómo? ¿Ya puedo empezar a pedirlos?
-Bueno, todavía no. Antes tenés que cumplir con una pequeña condición.
-¿Cuál?
-Tenés que escribir un cuento por día durante un año. Ninguno tiene que ser parecido a otro, ni siquiera en la cantidad de personajes.
-O sea, que el último tiene que tener trescientos sesenta y cinco personajes...
-El primero, el último o cualquiera. No hace falta seguir un orden.
-Es muy difícil.
-Bueno, tomalo o dejalo.
-Lo tomo.
-Entonces te espero dentro de un año en el mismo lugar.
El duende desapareció y desde entonces no hago más que escribir. Al principio era fácil, pero ahora los temas y los personajes se me están terminando. Sin embargo, vale la pena intentarlo.
Este es el cuento de hoy.
Ya sé. A mí también me resultó extraño, mientras caminaba esa mañana por las calles de mi barrio. Estaba llegando a una esquina, cuando escuché un chistido.
-Chsssss... Chsssssss...
Me di vuelta y no había nadie. Creí haberlo imaginado, pero justo en el momento en que iba a continuar mi camino, volví a escucharlo.
-Chssss... acá, abajo.
Miré al suelo. Era un duende, tal como los dibujan en las películas de Disney. Ropa verde, escasa estatura, zapatos tipo payaso, gorro puntiagudo y nariz filosa.
-Tengo algo que proponerte, me dijo.
-¿Qué?, le contesté de una manera tan natural que hasta el día de hoy me causa asombro.
-¿Querés que se te cumplan tres deseos?
-Sí, quién no lo querría.
-Bueno, consideralos cumplidos.
-¿Cómo? ¿Ya puedo empezar a pedirlos?
-Bueno, todavía no. Antes tenés que cumplir con una pequeña condición.
-¿Cuál?
-Tenés que escribir un cuento por día durante un año. Ninguno tiene que ser parecido a otro, ni siquiera en la cantidad de personajes.
-O sea, que el último tiene que tener trescientos sesenta y cinco personajes...
-El primero, el último o cualquiera. No hace falta seguir un orden.
-Es muy difícil.
-Bueno, tomalo o dejalo.
-Lo tomo.
-Entonces te espero dentro de un año en el mismo lugar.
El duende desapareció y desde entonces no hago más que escribir. Al principio era fácil, pero ahora los temas y los personajes se me están terminando. Sin embargo, vale la pena intentarlo.
Este es el cuento de hoy.
26 de junio de 2011
A veces siento que las cosas se solucionan pensando, y a veces, pienso que las cosas se solucionan sintiendo.
Y así vivo, o al menos, así lo intento. La cosa está complicada, che. No es todo tan fácil como parece ni tan difícil como imaginamos.
Está bueno sentarse a sacar conclusiones después de un tiempo. Además, aunque uno no se ponga específicamente a concluir los pensamientos, es un acto que se va dando solo y cuando menos te lo esperás, zas! un montón de conclusiones afloran en tu enquilombada cabecita.
- No se puede conformar a todo el mundo. Y en todo el mundo, me incluyo, no me puedo conformar.
- No hay que pensar en el otro más que en uno mismo. Y viceversa.
- Uno debe entender que los problemas ajenos son eso: A-JE-NOS!
El tema está, cuando uno quiere poner en práctica dichas conclusiones, claro. Ahí nos damos cuenta de lo complicado que resulta hacer exactamente lo que nuestra cabeza nos aconseja que hagamos, pero entendemos también, lo sencillo que se vuelve pegarle un tiro a nuestras ideas y vivir con el alma.
Y así vivo, o al menos, así lo intento. La cosa está complicada, che. No es todo tan fácil como parece ni tan difícil como imaginamos.
Está bueno sentarse a sacar conclusiones después de un tiempo. Además, aunque uno no se ponga específicamente a concluir los pensamientos, es un acto que se va dando solo y cuando menos te lo esperás, zas! un montón de conclusiones afloran en tu enquilombada cabecita.
- No se puede conformar a todo el mundo. Y en todo el mundo, me incluyo, no me puedo conformar.
- No hay que pensar en el otro más que en uno mismo. Y viceversa.
- Uno debe entender que los problemas ajenos son eso: A-JE-NOS!
El tema está, cuando uno quiere poner en práctica dichas conclusiones, claro. Ahí nos damos cuenta de lo complicado que resulta hacer exactamente lo que nuestra cabeza nos aconseja que hagamos, pero entendemos también, lo sencillo que se vuelve pegarle un tiro a nuestras ideas y vivir con el alma.
30 de abril de 2011
Cero a la izquierda.
"Todos debemos un día mirar para adentro... para ver, hay que mirar.Llevo más de dos intentos y no me puedo curar... no me puedo curar.Para salir, no hay que golpear... si nunca fui bien recibido no sé qué hago acá.Hoy me despido de todo, todo lo que me hizo mal... todo lo que me hizo mal!Yo quiero estar a la izquierda del cero, no me analices, no voy a cambiar.Yo sé que no siempre gana el que pega primero, pero no sirve dejarse pegar.Que frágil es mi mundo de nuevo, es la base de mi soledad.Que fácil es señalarme con el dedo y yo sin poderte mirar... SIN PODERTE MIRAR!"
22 de abril de 2011
13 de abril de 2011
"Escucha una cosa que te voy a decir, aunque te duela el alma como me duele a mi"
"Sentados en corro, merendábamos besos y porros, y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa"
"Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks"
"Y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño"
"Pero el viajero que huye, tarde o temprano, detiene su andar"
"Por decir lo que pienso sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron más de un bofetón"
"Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos"
"Qué lástima pero adiós, me despido de ti y me voy"
"Me voy, me voy, me fui, me dijiste salí y yo huí"
"No te arrepientas de nada y no pidas perdón"
"Ojalá pase algo que te borre de pronto"
"Quiero mudarme hace años, al barrio de la alegría"
"Quiero y no puedo, pisar el acelerador, mirando en el retrovisor, los semáforos del miedo"
"Estoy cansada de que me digan lo que tengo que hacer"
"Levantate y vive, levantate y viví"
"Que todo se vuelca en un vaso vacío, que no hay más nostalgia que la de perderse"
"No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca, jamás, sucedió"
"Besos, eso es lo que quiero besos"
"Darte un beso de desayuno, para irnos volando hasta Neptuno"
"Loca un poco nada más, casi parezco normal"
"Te morías por volver, con la frente marchita, cantaba Gardel"
"Sé que volverás desde tu infierno, con el rabo entre los cuernos, implorando una vez más"
"Deja, deja de pedir perdón"
"No, no puedo enamorarme de ti"
"Ya nada volverá a ser como antes"
"Bla, bla, bla, bla, bla, bla, blaaa, llueve sobre mojado"
"Sentados en corro, merendábamos besos y porros, y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa"
"Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks"
"Y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño"
"Pero el viajero que huye, tarde o temprano, detiene su andar"
"Por decir lo que pienso sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron más de un bofetón"
"Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos"
"Qué lástima pero adiós, me despido de ti y me voy"
"Me voy, me voy, me fui, me dijiste salí y yo huí"
"No te arrepientas de nada y no pidas perdón"
"Ojalá pase algo que te borre de pronto"
"Quiero mudarme hace años, al barrio de la alegría"
"Quiero y no puedo, pisar el acelerador, mirando en el retrovisor, los semáforos del miedo"
"Estoy cansada de que me digan lo que tengo que hacer"
"Levantate y vive, levantate y viví"
"Que todo se vuelca en un vaso vacío, que no hay más nostalgia que la de perderse"
"No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca, jamás, sucedió"
"Besos, eso es lo que quiero besos"
"Darte un beso de desayuno, para irnos volando hasta Neptuno"
"Loca un poco nada más, casi parezco normal"
"Te morías por volver, con la frente marchita, cantaba Gardel"
"Sé que volverás desde tu infierno, con el rabo entre los cuernos, implorando una vez más"
"Deja, deja de pedir perdón"
"No, no puedo enamorarme de ti"
"Ya nada volverá a ser como antes"
"Bla, bla, bla, bla, bla, bla, blaaa, llueve sobre mojado"
14 de octubre de 2010
Volver...
Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos, van marcando mi retorno. Son las mismas que alumbraron, con sus pálidos reflejos, hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle donde el eco dijo: "Tuya es su vida, tuyo es su querer", bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven VOLVER.
Volver, con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien. Sentir, que es UN SOPLO la vida, que veinte años no es NADA, que febril la mirada errante en las sombras te BUSCA y te NOMBRA. Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo, que LLORO OTRA VEZ.
Tengo miedo del encuentro con el PASADO QUE VUELVE a enfrentarse con mi vida. Tengo miedo de las NOCHES que, pobladas de recuerdos, encandecen mi soñar.
Pero el viajero que HUYE, tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el OLVIDO que todo destruye, haya matado mi vieja ILUSIÓN, guarda escondida una ESPERANZA humilde, que es toda la fortuna de MI CORAZÓN! ♥
18 de septiembre de 2010
Peor que la convicción del "no" es la incertidumbre del "tal vez", es la desilusión de un “casi”.
Es el "casi" el que incomoda, entristece, el que mata trayendo todo lo que podría haber sido y no fue. Quien casi ganó, todavía juega, quien casi murió está vivo, quien casi amó, no amo.
Basta pensar en las oportunidades que se escurrieron, en las chances que se pierden por el miedo. Me pregunto, a veces, qué nos lleva a elegir una vida tibia? Si la virtud estuviese en medio término, el mar no tendría olas, los días serían nublados y el arco iris en tonos de gris. La nada no ilumina, no inspira, no aflige ni calma, apenas amplía el vacío que cada uno trae dentro de sí.
Ni la fe mueve montañas, ni todas las estrellas están al alcance, pero, preferir la derrota previa a la duda de la victoria, es desperdiciar la oportunidad de merecer.
Para los errores existe el perdón, para los fracasos, oportunidad, para los amores imposibles, tiempo.
De nada sirve cercar un corazón vacío o economizar el alma.
Un romance cuyo fin es instantáneo o sin dolor, no es romance.
No dejes que la melancolía sofoque, que la rutina acomode, que el miedo te impida intentar. Desconfía del destino y creé en vos. Gastá más horas realizando que soñando, haciendo que planeando, viviendo que esperando, porque aunque quien "casi" muere está vivo... quien "casi" vive, ya murió.
20 de julio de 2010
Una vez ella me dijo:
"Cuerpito suyo grandota de cristal se me quiebra, se mira y no se toca.
Y si pide y si clama y ordena lanzarse, entonces, bueno, mirar y tocar y que crujan sus huesitos y estalle su carne. Pero quién me detiene ahora la carga, quién desiste de tocar y morder y estampar y gastar su cuerpito suyo para mí; quién de buscarle otra igual en su adentro.
A ella entonces, a subir, a caminar sus cables sobre el vacío sin red. Y que sea lo que Dios quiera"
Marcos Silber.
Y yo le dije: Te amo, gorda.
"Cuerpito suyo grandota de cristal se me quiebra, se mira y no se toca.
Y si pide y si clama y ordena lanzarse, entonces, bueno, mirar y tocar y que crujan sus huesitos y estalle su carne. Pero quién me detiene ahora la carga, quién desiste de tocar y morder y estampar y gastar su cuerpito suyo para mí; quién de buscarle otra igual en su adentro.
A ella entonces, a subir, a caminar sus cables sobre el vacío sin red. Y que sea lo que Dios quiera"
Marcos Silber.
Y yo le dije: Te amo, gorda.
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